La imagen es el reflejo de la empresa

Por Mariu Castejón
Designer at OpenSistemas

Vivimos en un mundo en el que estamos  bombardeados con imágenes de todo tipo. El uso adecuado de ella y en nuestro propio beneficio es crucial para la supervivencia de una empresa en el mercado.

En una empresa, da igual del tamaño que sea, la importancia de la imagen es algo esencial, ya que esta proyecta significativamente la reacción ante el público y, además, la imagen a parte de representar a nuestra empresa debe de perdurar en el mercado actual tan competitivo.

La imagen de una empresa va más allá, se trata no solo de hacer llegar un producto de una forma directa, más bien hay que construir una marca o crear una imagen corporativa propia que nos represente.

Cabe decir que dentro de la imagen corporativa se pueden distinguir cuatro aspectos fundamentales, cada uno de los cuales pertenece a un nivel distinto. Estos niveles son la identidad, el entorno, la conducta y la comunicación y en cada uno de ellos encontramos un componente de imagen: la imagen esencial, la imagen contextual, la imagen factual y la imagen conceptual. Todo esto nos indica que la imagen corporativa hoy en día es un principio fundamental para el robustecimiento y posicionamiento de la empresa o corporación dentro del mundo globalizado y la corriente creación de nuevas empresas.

Para desarrollar una buena imagen corporativa bien proyectada y que además sea atractiva habrá que buscar una estrategia que la haga única, logrando que sea fácilmente identificable para los consumidores y esto sin duda será un trampolín hacia el éxito.

Una compañía no solo es lo que vende o lo que ofrece, también -y en gran medida- es lo que de ella se percibe. Una imagen sólida y representativa de su actividad y su filosofía de trabajo constituyen un valor fundamental a la hora de posicionarse en el sector y de diferenciarse de la competencia” (Sebastián Haro. Revista Decisión. noviembre del 2004)